jueves, 15 de marzo de 2018

Geografía:comentario sobre la jerarquía urbana española.


Nos encontramos ante un mapa de España. En la leyenda aparece una variable a considerar y para representar la información se han utilizado una serie de figuras.  Los cuadrados, representan las ciudades más importantes y dependiendo de su tamaño y color indicaran que tipo de metrópoli, con puntos se representan las ciudades de menor entidad.

Debemos entender por jerarquía urbana, el orden, bien sea por su importancia política, económica o de otra índole de una ciudad sobre otra y por tanto su capacidad o no de transformar, organizar el territorio y su capacidad de relacionarse con otras ciudades. Para establecer una jerarquía entre ciudades, se pueden utilizar varios criterios, siendo el más simple el tamaño de la población o número de habitantes, sin embargo, no es suficiente para conocer su importancia o influencia en todo el territorio. Se hace por tanto necesario conocer otros aspectos como su capacidad de atracción, que se deberá a otros factores como sus funciones a través de la oferta de servicios, que junto con el tamaño de la población nos permiten situar a las ciudades en un orden dentro de la jerarquía.

Teniendo esto en cuenta, podemos diferenciar entre metrópolis nacionales (Madrid y Barcelona) que tienen gran influencia dentro del país. Ambas tienen una importante relación política. Superan los tres millones, ejercen una gran cantidad de funciones (servicios muy especializados, sedes de multinacionales…) y mantienen relaciones con otras metrópolis internacionales. A continuación, tenemos las metrópolis regionales de primera orden. Son ciudades importantes que ejercen una gran influencia sobre el territorio a nivel regional y que mantienen lazos estrechos con las dos grandes ciudades nacionales (Bilbao, Zaragoza, Valladolid, Valencia, Palma, Murcia, Córdoba, Sevilla, Málaga y Gran Canaria). Tienen una población próxima al millón de habitantes. Tienen funciones y servicios diversificados. Han cobrado gran importancia a partir del desarrollo del Estado de las Autonomías. También encontramos en el mapa las metrópolis regionales de segunda orden, con funciones similares a las anteriores, pero con menor población y una influencia reducida a una parte de la región. (Vigo, La Coruña, Oviedo, Sabadell, Móstoles, Granada, Cartagena y Tenerife). En el mapa aparecen también ciudades medias, aquellas capitales de provincias con una población aproximada de 200.000 habitantes y ciudades pequeñas, con población entre 50.000 y 100.000 habitantes. Sus funciones son administrativas, educativas, sanitarias y presentan mayor desarrollo del sector terciario que su área de influencia provincial.



Las relaciones urbanas se miden por los flujos económicos (mercancías, capitales, inversiones), de personas y de otros tipos (políticos, administrativos, culturales, o de información). Cuando los flujos son unidireccionales, entre una ciudad y otra indican relaciones de dominio/subordinación; cuando son bidireccionales, indican relaciones de integración/competencia. En el sistema urbano español, Madrid mantiene relaciones intensas con las demás metrópolis, especialmente con Barcelona. Esta tiene una influencia general más débil, aunque intensa en el sector oriental peninsular y en Baleares. El cuadrante nordeste es el área de mayor integración, pues sus cinco metrópolis principales mantienen intensas relaciones (Madrid-Barcelona-Valencia-Bilbao-Zaragoza). En el resto del sistema las relaciones entre ciudades son más reducidas e incompletas. Predominan los flujos de las ciudades con su zona rural o con ciudades próximas. El área con mayor desconexión entre ciudades es la que rodea a Portugal, excepto Galicia; en la submeseta sur existen amplios espacios desconectados; en el Cantábrico las relaciones se debilitan hacia el oeste; y las relaciones entre las metrópolis andaluzas y levantinas son poco intensas.

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